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mayo 2009

21ª Cata de alimentos de Palencia
Fecha
18/05/2009
Productos de
Bodegas Fariña
Artequesos Castellanos


FERNANDO FRANCO JUBETE

El pasado día 18 de mayo a las 19 horas se celebró la XXI Cata, Armonía y Degustación del CARRIÓN, en el marco habitual del Obrador del Centro Tecnológico de los Cereales, con la asistencia de numeroso público, hosteleros y representantes de las instituciones públicas, interesados en conocer la trayectoria empresarial y la calidad de sus quesos y vinos, de dos empresas alimentarias punteras: Artequesos Castellanos y Bodegas Fariña.

Abrió el acto Javier Labarga, director de CETECE, que dio la bienvenida y agradeció a todos los presentes su presencia y expresó el interés de la Cata de los productos de dos empresas muy diferentes, Artequesos Castellanos con una corta trayectoria pero unos quesos de gran calidad y Bodegas Fariña con una larga trayectoria, un gran reconocimiento y unos vinos de Toro que son referencia nacional e internacional. Pasó el micrófono a Fernando Franco que comenzó anunciando el cambio del orden de cata, empezando por los vinos, para evitar dárselo con queso a todos los presentes. Introdujo la cata de los vinos de Bodegas Fariña explicando la decisiva influencia que Manuel Fariña, padre de Bernardo actual enólogo de la bodega y presente en la Cata, ha tenido en el éxito actual de la D.O. Toro, como artífice de los “nuevos vinos de Toro”, y de la valoración internacional de la Tinta de Toro, tras demostrar todo el potencial que encerraba para la elaboración de vinos de crianza. Pionero en la elaboración y comercialización de vinos de Toro de calidad embotellados, principal impulsor de la D.O. Toro y primer presidente de su Consejo Regulador. Manuel y sus hijos han creado una bodega que se caracteriza por la innovación constante, creando una amplia gama de vinos a partir de la Tinta de Toro y comercializados con las marcas Colegiata y Gran Colegiata –rosados, tintos jóvenes y con crianza–, blancos de malvasía y moscatel –secos, semidulces y dulces–, marcando estilo y tendencia. El ejemplo más característico es su vino Primero, que puso de moda en España los vinos de maceración carbónica y descubrió a muchos españoles la satisfacción de beber la absoluta primicia del año (en octubre en la cepa, en noviembre en la copa), de trasladar a nuestra tierra una fiesta que los franceses celebran con los beaujolais, unos vinos sin el potencial aromático y gustativo de la tinta de Toro, encarnada en el Primero, vestido siempre con una etiqueta que es una obra de arte, surgida tras un concurso que ya es referencia en el mundo del arte.

Bodegas Fariña.


Acto seguido, pasó el micrófono a Bernardo Fariña, al que presentó como el artífice de los vinos actuales de Bodegas Fariña y, en particular, de sus nuevos
crianzas modernos, investigando en los procesos de crianza con nuevos robles y diferentes tostados, cuyos resultados son las recientes elaboraciones de los vinos más emblemáticos de la bodega de Toro, el Gran Colegiata Crianza Roble Francés –uno de los vinos con mejor relación calidad precio del mercado español– y el excepcional Gran Colegiata Campus Viñas Viejas, que triunfa constantemente en los concursos nacionales e internacionales.

Bernardo Fariña comenzó explicando las características del territorio de la D.O. Toro, sus suelos ligeros en superficie pero con arcillas profundas que permiten almacenar los escasos recursos hídricos caídos a lo largo del año: unos 300 mm. Resaltó que gran parte del territorio no padeció la plaga de filoxera y por ello subsisten muchas hectáreas de viñedos muy viejos, prefiloxéricos, a partir de los cuales se están obteniendo los grandes vinos tintos de crianza que triunfan mundialmente. Se refirió a la luminosidad y las elevadas temperaturas del verano que otorgan una perfecta maduración de la uva que le permite al enólogo decidir el momento óptimo de vendimia y la garantizada calidad sanitaria y organoléptica de la uva. Una uva de pequeño tamaño, con un hollejo grueso y cargado de color, de polifenoles, de aromas que van a asegurar una calidad perfecta de la Tinta de Toro para elaborar vinos intensos e idóneos para largas crianzas. Tras una exposición pausada y muy didáctica que cautivó la atención de todos los presentes, Bernardo pasó a catar los tres vinos servidos que esperaban en sus copas ordenadas.

Cata de COLEGIATA:
ROSADO 2008



Comenzó por el Colegiata Rosado 2008, 100 % Tinta de Toro, del que explicó que a pesar de su color rosa frambuesa y de su gran intensidad aromática, si los presentes cerraban los ojos al pasarlo a boca no apreciarían diferencias con un vino tinto. Porque la filosofía de su elaboración ha pretendido mantener la intensidad en boca de un tinto. Inició la cata en la fase visual comentando su color rosa frambuesa con ribetes o matices violetas en capa fina, está limpio y brillante. En la fase olfativa, a copa parada, presenta una intensidad aromática media-alta destacando los aromas propios de las variedades de uva. Potentes notas afrutadas como moras, fresas, frambuesas y notas florales como violetas, acompañadas de un sutil recuerdo balsámico. En la fase gustativa, es un vino de entrada seca, de agradable paso en boca, bien estructurado y con una acidez muy viva que le aumenta el frescor y la persistencia en la boca. En retronasal aparece nuevamente una potente fruta.


Cata de COLEGIATA: BARRICA 2007


A continuación pasó a catar el Colegiata Barrica 2007, 100 % Tinta de Toro, con cuatro meses en barricas de roble francés y americano. En la fase visual es un vino de color rojo granate de capa media, con matices granates, limpio y brillante. En la fase olfativa a copa parada es un vino que presenta una intensidad aromática media. Destacan las notas de la crianza, como cueros y notas tostadas de la madera; tras la agitación el vino comienza abrirse y desprende ligeros recuerdos de fruta negra madura, acompañadas de un fondo de notas especiadas y sotobosque. En la fase gustativa es un vino de entrada seca, sin asperezas, con un tanino suave y redondo. Presenta una acidez muy equilibrada y un final ligeramente amargo.

Cata de GRAN COLEGIATA:
ROBLE FRANCÉS 2005


Por último cató el Gran Colegiata Crianza Roble Francés 2005, 100% Tinta de Toro y con una crianza de 14 meses en barricas de roble francés y americano. En la fase visual, es un vino de color rojo picota con una buena capa de color y ribetes de color rubí, limpio y brillante. En la fase olfativa, es un vino de intensidad aromática alta, destacando sobre todo los recuerdos de su paso por la barrica, como madera tostada. Cuando el vino comienza a oxigenarse aparece un ligero fondo de fruta negra madura (ciruela y moras), acompañados de notas especiadas como clavo, nuez moscada y cacao amargo. En la fase gustativa, tiene una entrada seca, potente, con un alto contenido en extracto seco y con una acidez equilibrada. Presenta una buena tanicidad y un final ligeramente amargo. Es un vino de gran persistencia y postgusto en boca y en la retronasal se vuelve a expresar la personalidad destacando las esencias de la madera.

Tomó el micrófono Fernando Franco, agradeciendo la excelente intervención de Bernardo Fariña, y pasó a presentar la empresa Artequesos Castellanos, situada en Moslares de la Vega, entre Carrión y Saldaña, junto a la carretera Palencia – Riaño. Resaltó el acierto, de los tres socios emprendedores Jorge Ruiz Zorrilla, Lucinio Santos Bartolomé y Jesús Mediavilla, de crear una fábrica en el territorio con mayor vocación en la producción de leche de vacuno y sobre la base de una explotación propia de ovino lechero de 1.550 cabezas. Una garantía de calidad del producto, consolidada por una fábrica muy automatizada y de tecnología avanzada, garantía también de higiene. Comentó que los propietarios habían preferido presentar su empresa a través de un video de tres minutos de duración que, además de unas imágenes de calidad que expresaban perfectamente las características de la fábrica, su texto explicaba el proceso, la producción y las cualidades de sus quesos. En el video se explicaba que en el año 2007 terminaron la construcción, en una parcela de 50.000 m2, del edificio de 3.000 m2 que acoge las instalaciones, dotado con el equipamiento necesario para procesar 110.000 litros diarios de leche, transformables en tres millones de kilogramos de queso anuales. Una gran fábrica que supuso una inversión total de 5 millones de Euros.

Artequesos Castellanos


A continuación intervino Asunción Alonso Gaite, experta en análisis sensorial de CETECE, que pasó a realizar la cata de los dos quesos presentados bajo la marca Pastor de Campos Semicurado de Mezcla y Pastor de Campos Semicurado de Oveja. Asunción explicó la oportunidad de la cata para comparar ambos quesos en su mejor momento de consumo y descubrir las diferencias por el tipo de leche utilizada. Se cató en primer lugar el queso elaborado con leche de oveja y vaca y en segundo lugar el elaborado con 100% leche cruda de oveja, ambos con un período de curación media. Ambos quesos presentan un aspecto exterior ligeramente ceroso, con la marca de la pleita o cincho. El color del queso de oveja es blanco-grisáceo mientras que el queso mezcla presenta un color blanco brillante ligeramente cremoso. El olor es limpio, de intensidad media y con notas lácticas en ambos casos aunque el queso elaborado con leche cruda de oveja presenta una intensidad del estímulo ligeramente más intensa que en el queso de mezcla. En ambos casos nos recuerda a la materia prima con la que está elaborado. La textura al tacto, en ambos quesos es de firmeza media, ligeramente compacta y elástica. Al masticar en boca la sensación de textura es agradable, ligeramente fundente, un poco cohesivo y de sabor suave aunque más marcado para el queso de oveja. Los aromas son suaves, limpios pero definidos y en todos los casos se identifican con las materias primas y el proceso de elaboración y curación del producto.

Finalmente intervino Fernando Franco para explicar que la degustación la había realizado el joven cocinero palentino Roberto Espeso, que regenta con otros socios el Restaurante del Camping de Riaño y la empresa Momento Catering. Una deliciosa degustación con dos platos elaborados, concretamente “Queso Pastor de Campos Tierno con mermelada de trompetas de la muerte” y “Queso Pastor de Campos Semicurado de Mezcla con dulce de frutos secos y miel”, y una selección de los dos quesos catados y el añejo que, junto con los tres vinos catados de Bodegas Fariña, cerraron una Cata memorable.